Autocuidado

Salud mental en nuestro país se fragiliza. Las causantes: vida moderna y ahora crisis social

 

 

Trabajar es bueno para nuestra salud mental; sin embargo, estar en condiciones laborales negativas nos trae consecuencias físicas y psicológicas. Esto dice la OMS sobre el tema de salud mental. Y esta afirmación es un buen reflejo del mundo moderno en el que vivimos. Nos gustan los beneficios del sistema que tenemos, pero a cambio de disfrutarlos muchas veces transamos bienes importantes como nuestra salud.

La depresión, el consumo de alcohol u otras drogas, tipos de demencia y algunos trastornos psicóticos, también suicidios y trastornos mentales infantiles son las formas más importantes en que se manifiesta la falta de salud mental.

Y si a esto le sumamos la situación social que está viviendo el país, se puede complicar un poco más el panorama. Los chilenos nos vimos expuestos, sobretodo los primeros días, a sentimientos de miedo, inseguridad y estrés frente a las protestas, violencia, saqueos e incendios que se dieron en todo el país. Afirma la OMS que “en entornos afectados por conflictos, aproximadamente 1 de cada 9 personas presenta un trastorno mental moderado o grave”.

Entonces, ¿cómo podemos bajar esa especie de angustia que nos provoca esta coyuntura social nacional? En primer lugar, es recomendable afiatarse a un grupo social de apoyo, ya sea familiar o de amigos. Y sobre todo, evitar sobreexponerse a estar en situaciones, o ver imágenes y videos de situaciones de violencia.

Otra buena idea es enfocarnos en la positividad. Ver el proceso de manera constructiva y como una oportunidad. Si se dan las instancias, proponer soluciones en asuntos pequeños y cotidianos tanto como más grandes, si hay opción. Ayudar a todas las partes e intentar ser conciliador. 

La salud mental como tema es algo un poco nuevo tanto en Chile como en muchos otros países del mundo; no están en un 100% las infraestructuras o formas de apoyo adecuadas a los problemas de salud mental tanto en el trabajo, en los hospitales o como medidas públicas. Sin embargo, dentro de las cosas que podemos hacer nosotros mismos, primero podemos informarnos sobre las enfermedades que tienen relación con el bienestar psicológico. Ver en qué consisten y qué tan cerca podríamos estar de padecer alguno de sus manifestaciones. También hay que buscar tratamiento si es el caso.

Individualmente podemos buscar varias formas de cuidar nuestra salud mental.

Ahora bien, en el trabajo se pueden tomar medidas organizacionales para mejorar la salud mental de sus integrantes. En primer lugar, desde la organización se puede hacer hincapié en los aspectos positivos del trabajo y en las cualidades del trabajador. Que la persona realice actividades relacionadas con sus competencias. Que se le den las facilidades para realizar mejor el trabajo, y también poder de decisión y cierta libertad para realizar mejor la labor que le corresponde.

El Ministerio de Salud creó una Guía para el Cuidado de la Salud Mental en situaciones de crisis. En la guía se afirma que la respuesta ante problemas de salud mental, si estos no son graves, puede basarse en “recursos personales, estrategias de autocuidado y apoyo del círculo cercano y de la comunidad” para hacerles frente.

Dentro de las estrategias personales para sentirnos más tranquilos y recuperar el sentido de control en una situación de crisis, se recomienda:

  • Descansar lo suficiente, comer con regularidad y beber agua.
  • Compartir con la familia y los amigos. 
  • Hablar de las preocupaciones con alguien de confianza. 
  • Realizar actividades que te ayuden a relajarte y hacer ejercicio físico, por ejemplo, caminar, cantar, tejer, leer libros, jugar con los niños. 
  • Encontrar maneras seguras de ayudar a otros y participar en actividades comunitarias. 
  • Mantener rutinas básicas, especialmente las actividades diarias.

Todas estas medidas nos permitirán tener un modo de vida más saludable desde diferentes frentes. Tanto en la prevención como en la recuperación, si no nos hemos dado cuenta que estamos afectados hasta que el problema está muy encima de nosotros. Debemos cuidar nuestro bienestar mental tanto como el físico, ya que ambos se influyen mutuamente, por eso el buen estado de nuestra cabeza es tan importante como nuestro cuerpo.